Fueron auténticas estrellas del parqué con estrenos en bolsa exuberantes, pero cuando todavía no se habían acostumbrado a convivir con el éxito, empezó su declive hasta ser condenadas al actual ostracismo. Se trata de las inmobiliarias, compañías que han dado grandes y suculentas alegrías a muchos inversores pero que han quitado el sueño a otros tantos en la carrera bajista que iniciaron hace un año y que parece no encontrar suelo.
Cinco Días (03/05/08)
No hay comentarios:
Publicar un comentario